martes, 18 de diciembre de 2018

Posted by Jimmy Cabrera On 19:24 0 comentarios

UN LENGUAJE DE AFECTO



Nuestras actitudes  son un compendio de lo que hay en nuestro interior, y esto a su vez es producto de lo que asimilamos del exterior, por lo cual esta reciprocidad forma un dinamismo de un ir y venir y es aquí donde cabe un análisis profundo ¿qué hace que tengamos actitudes agresivas? Pueden ser muchos factores sin embargo el lenguaje, delata lo que hay en nuestro interior, desde que empezamos a hablar, solo imitamos ese lenguaje que en nuestro primer entorno (familia) nos enseñan, quedando sobre entendido que lo comprendemos y con este esquema mental avanzamos, si bien es cierto a medida que nos “educamos”, vamos a la “escuela”  diferenciamos algunos términos, no dejamos de hablar con lo que aprendemos en casa y aquí viene una reflexión ¿las palabras violentas, denigrantes, ofensivas, soeces realmente las comprendemos o simplemente las reproducimos sin “pensar”? 
Estas preguntas nos guían para darnos cuenta que las palabras que diariamente pronunciamos como normales en realidad son “violentas”, decir tonto, estúpido, tarado, imbécil, o términos soeces, solo dañan nuestro psiquis, en ocasiones pareciese que actuáramos de esa manera porque tantas veces nos repiten que somos tontos que empezamos a actuar en esa forma.
Graves daños emocionales causan estas palabras que la autoestima de muchas personas se ve disminuida que la única forma de reaccionar es el “desquitarse” con otras personas su dolor emocional.
Es necesario que a través de los CÍRCULOS DE DIÁLOGO, se profundice esta temática para en conjunto proponer alternativas de solución a un problemática que hoy más que nunca está destruyendo a la sociedad.
Romper hábitos destructivos no es fácil, primero hay que comprender que NO SON parte de nuestra cultura, que no gana el que más grita, o el que impone su supuesta autoridad, sino que más bien estas actitudes destruyen nuestro intelecto y por ende nuestra capacidad de crear.
Es necesario que hoy tomemos actitudes de liderazgo en donde estemos, para construir a través del diálogo parámetros que nos guíen hacia un trato cortes, con calidez y calidad.